martes, 21 de septiembre de 2010

Manipulaciones temporales

Como hemos visto en clase las manipulaciones temporales que puede presentar un texto narrativo en el orden en el que se relatan los hechos, aquí tienes dos canciones muy conocidas en las que sus autores nos cuentan una historia cuyo orden cronológico se ve alterado por uno de los procedimentos que hemos estudiado.

Después de ver estos vídeos y leer la letra, ¿puedes decirme qué manipulaciones temporales existen? Es muy fácil. ¡Ánimo!



El marinero y el capitán (Los Rodríguez)

El marinero y el capitán se reunieron en un bar,
y encargaron otra botella de ron.
Ése sería el puerto final, y lo fue tanto, de verdad
que bajo el mar ahora descansan juntos los dos.

Fue por una rubia loca, que bailaba sola hasta el amanecer
y se movía, pero tan bien, que fue mirarla y fue perder
todo por ese cuerpo y esa promesa.

Ya no era joven pero era audaz
y bailaba siempre al compás
no le importaba que se la echaran a suerte
llegó la noche, llegó el champán, llegó la hora de la verdad
y esa apuesta, al final la ganó la muerte.

Fue por una rubia loca...

Cuando el barco llega a la ciudad las mujeres salen y los hombres solos
bajan a los bares y esa noche todo vale
y sientes tu corazón latir al ritmo de esta milonga que es la milonga
del marinero y el capitán.

Fue por una rubia loca...




Y nos dieron las diez (Joaquín Sabina)

Fue en un pueblo con mar una noche, después de un concierto
tú reinabas detrás de la barra del único bar que vimos abierto
cántame una canción al oído y te pongo un cubata
con una condición, que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata.
Loco por conocer los secretos de tu dormitorio
esa noche canté, al piano del amanecer todo mi repertorio.
Los clientes del bar, uno a uno, se fueron marchando
tú saliste a cerrar, yo me dije, cuidado, chaval te estás enamorando.
Luego todo pasó, de repente, tu dedo en mi espalda
dibujó un corazón, y mi mano le correspondió debajo de tu falda.
Caminito al hostal nos besamos en cada farola
era un pueblo con mar, yo quería dormir contigo y tú no querías dormir sola.

Y nos dieron las diez y las once
y las doce y la una y las dos y las tres
y desnudos al anochecer nos encontró la luna.

Nos dijimos adiós, ojalá que volvamos a vernos.
El verano acabó, el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno.
Y a tu pueblo el azar, otra vez, el verano siguiente
me llevó y al final del concierto me puse a buscar tu cara entre la gente
y no hallé quien de ti me dijera ni media palabra
parecía como si me quisiera gastar el destino una broma macabra.
No había nadie detrás de la barra del otro verano.
Y en lugar de tu bar encontré una sucursal del banco Hispanoamericano,
tu memoria vengué, a pedradas, contra los cristales,
sé que no lo soñé, protestaba mientras me esposaban los municipales.
En mi declaración alegué que llevaba tres copas
y empecé esta canción en el cuarto donde aquella vez te quitaba la ropa.

Y nos dieron las diez y las once...

5 comentarios:

ioritz dijo...

no he encontrado niguna manipulacion en el de nos dieron las 10

Virginia dijo...

Lee atentamente la letra que hay una. La verdad es que al principio pasa desapercibida, pero está. La he explicado hoy en clase. ¡Ánimo que segurro que la encuentras!

Anónimo dijo...

que pasa peña de tercero!

Anónimo dijo...

Jolin Ioritz que peloa.jajaj.

Anónimo dijo...

no se si voy a poder a cabar el libro